Viviendo sin fronteras.

Ha sido un año intenso, ya cumplimos un año desde que nos mudamos de país. En resume, los niños de han adaptado muy bien al cambio cultural, de clima, de idioma, y acostumbrarse a vivir más solitarios de amigos homeschoolers y más rodeados de familia. A nosotros por otro lado, como padres nos ha tocado quizás más intenso a simple vista quizás porque sómos más viejos, menos flexibles y hemos vividos más historias.

Para todo esto no ha existido fórmula mágica, ha sido un año de muchos conflictos entre nosotros, muchos ajustes con el medio, la familia, y la cultura. Hemo aprendido todo una infinidad, conocido mucha gente nueva, enriquecedora. Nos hemos tenido que acostumbrar a vivir en el campo, con menos tecnología especialmente internet y todo lo que implica un ambiente diferente a lo antes vivido.

Extrañamos infinitamente a grandes amigos que fueron nuestra familia por tanto años, que nos cobijaron como aquel que abriga al familiar más cercano. Hemos todos sido muy afortunados en esta  vida de contar con grandes amistades de esas que a uno lo llenan en tantos momentos lindos, por eso duele no poder estar más cerca.

La gracia es ahora tener a la familia y nuevos amigos que van ocupando nuevos lugares en nuestros corazones y es ahí cuando el circulo se expande. Veo a mis hij@s tan ausentes de fronteras que me llena el corazón ver con la naturalidad que ven que sus circulos se expanden. Que les sea natural que su mundo no se limite  a lo que conocen, Que esto que stoy viviendo e lindo y maravillosos, pero a lo mejor al lado hay otra realidad diferente que puede ser igualmente cautivante y enriquecedora,

De esto se trata en esencia el Unschooling. De acorger los momentos y las vivencias sin perder la perspectiva que siempre hay algo más que agregar y descubrir.

Algunas cosillas que me gustarían que mis hijos aprendieran.

Aquí va un listado de como me vienen las cosas en la cabeza de algunas cosas que me gustarían  mis hijos aprendieran o incorporaran a sus vidas, pero no es para nada un listado estricto de cosas más o menos importantes, algunas prácticas y otra banales. Ahí va:

* Amar la vida, los momentos y las personas que los rodean y acompañan en cada momento de la vida. Que disfruten el día que viven que no volverá jamás.

* Que tengan siempre presenten velar por si mismos, porque nadie lo puede hacer mejor que uno mismo, desde lo que comen, donde pisan , su seguridad física y emocional.

* Aprender a tener paciencia y manejar la frustración.

* Dejar ir los problemas que  escapan de nuestras manos.

* Aprender a manejar, nadar, bailar, andar en bicicleta, escalar,etc.

* Aprender a hacer trámites y lidiar algunas veces con la burocracia.

* Aprender a cocinar y preparar sus propios alimentos.

* Aprender a cultivar una pequeña huerta.

* Un poco de mecánica básica.

* Cuidado personal, reconocimiento de sus cuerpos, reconocer síntomas, recocer sus propios ciclos aprender a respetarlos. Aprender a curarse con hierbas, alimentos naturales, ejercicio, etc. primero.

* Poner a lavar ropa y hacer una compra de supermercado, buscar los mejores precios.

* Toda la parte académica que enseñan en los colegios y más.

* Saber que la libertad propia empieza y termina con la del otro.

* Que no se puede dar lo que no se tiene incluyendo el amor.

* Hablar, leer y escribir al menos tres idiomas.

* El placer de aprender y  el amor por la ideas. Que uno nunca termina de aprender y a maravillarse con lo nuevo y lo viejo.

* Que nadie es invencible y/o imprescindible.  Uno sólo es importante para sí mismo y en la medida que influencia positivamente en los otros.

* A no aferrarse a las cosas materiales y a ocupar sólo lo que uno necesita.

* Que el mundo no empieza ni termina en la puerta de mi casa y que está lleno de posibilidades.

Los niños aprenden de lo que viven

Ayer nos pasó una anécdota muy bonita. Anoche estuvimos en una reunión de madres y mis niños estuvieron jugando muy entretenidos con una amiguita. Cuando llegó la hora de retirarnos, la amiguita se puso triste porque no quería dejar de jugar. Mientras la niña lloraba y su mamá trataba de consolarla y ayudarla a que se pusiera la chaqueta, Vic corrió al mesón. Agarró un papelito y un lápiz y escribió rápidamente nuestro número de teléfono. Volvió donde la amiguita y le dijo – No llores, mira aquí tienes mi número de teléfono. Cuando estés triste y quieras jugar me llamas para que vengas a mi casa a jugar. Esto me lo contó segundos después la mamá de la niña. Yo orgullosa de mi beba que es capaz de simpatizar con los sentimientos de otros.

No justifiques ante otros tu decisiones parentales.

Me llegó este enlace. Lo encontré muy interesante. Para nosotros que somos padres que nadamos muchas veces contra la corriente, que seguimos caminos no muy convencionales es muy fácil caer en estar dando explicaciones y  justificaciones a otros de los caminos que tomamos y a menudo nos encontramos dando toda clase de explicaciones para ver si encontramos alguna clase de aceptación, simpatía o entendimiento.

   http://www.enjoyparenting.com/daily-groove/dont-explain 

Es difícil estar siempre con la claridad de entender que cada cual vive, cría, y visualiza las cosas de manera diferente y en tiempos diferentes. Lo que les sirve a unos no necesariamente le es útil a otros. Lo que nos funciona hoy a lo mejor mañana necesitaremos re inventarlo. Por lo tanto, nadie está en nuestros zapatos, cada cual toma las mejores decisiones de acuerdo a lo que cada cual vive, los conocimientos, y prioridades del momento. justificarnos, da paso a que otros sientan que pueden opinar. Sino se está en busca de consulta, a veces es mejor no darle pie a ella.

Reconozco que me he encontrado dando justificaciones a la familia, a los amigos, etc. porque valoro sus opciones. Muchas veces como mecanismo de defensa empiezo a escupir información, cito artículos, estadística, y todo cuanto se me cruza por la cabeza y paso a ser cuestionadora de los conocimientos del tema con mi interlocutor. Ej…¿Cuántos educados en casa conoce?, ¿cuántos buenos ejemplos de educados en casa conoce?, ¿haz leido algún libro al respecto?, etc..Muchas veces cuando la persona que esta en frente dice “cosas por decir” y sin ninguna intención en profundizar el tema, todo el apabullante discurso le parece agobiador y cambiarán de temas. Las personas mas interesadas volverán luego con sus propios análisis y dudas.

Crianza en Brazos y el apego.

Todos venimos de familias, culturas y costumbres diferentes. Me atrevería majaderamente a afirmar que en términos bien generales vivimos en una sociedad que incentiva el desapego. un través de los siglos, y especialmente después de la revolución industrial, ya no necesitamos proteger a las crías de predadores naturales , ahora tenemos que protegerlos de predadores culturales . Como se supone que nuestra “calidad de vida a mejorado”  , pero nuestros bebés no tienen la  más remota idea en que era nacieron en la Pre Historia o en pleno Siglo XXI. Para cualquier bebé humano su mundo empieza y termina  en el cuerpo de la Madre.  Al bebé poco le importa si usted tiene un auto o casa de última generación o si vive en una caverna sin aire acondicionado. Para  el bebé la madre es su mundo, su alimento, su sobrevivencia y supervivencia. A través de la madre aprenderá a conocer los lugares y las persona seguras de las que podrá confiar. La madre a su vez posee el instinto de proteger a cría. Ese cóctel hormonal que nos retuerce cuando escuchamos a nuestro bebé llorar. Este enlace de comunicación, el lenguaje no hablado de los latidos,  la respiración,los olores madre e hijo y el contacto piel con el piel, que es lo llamaría el  amor más puro. Ese amor que  explota con el nacimiento, que no se inspira porque seamos más lindas o más feas, tengamos más o menos dinero, títulos académicos, Las mujeres que somos románticas por naturaleza, nos pasamos la vida soñando con ese amor que es incondicional, que va, más allá de todo raciocinio, que nos quiera por el simple hecho de ser nosotras. Bueno,  la buena noticia es que ese amor viene con cada uno de los hijas (os).  ¿Entonces porque huimos?

Los bebés  mamíferos humanos al nacer son  100%. dependientes de sus madres. Su esqueleto en formación, su capacidad de desplazarse por si mismos es nula, su sistema digestivo solamente está preparado para recibir leche de sus madres por los primeros meses de vida.   Para un recién nacido y hasta el primer año y quizás más, Los bebés tienen la necesidad natural y normal de ser llevados en brazos constantemente.Los bebés tienen la necesidad natural y normal de ser llevados en brazos constantemente. En el caso de los primeros meses, los bebés al despegarse del cuerpo de su madre (u de otro cuidador(a)),  no pueden comprender que su madre va a volver, para ellos incluso al irse a otra habitación y para otros bebés el ser dejados en otra superficie que no sea el cuerpo de su madre es como si los hubiera abandonado. Tampoco pueden entender el concepto de distancia, para ellos da lo mismo si usted está a 5 metros o se mudó de país.   Los bebés no son caprichosos, porque ellos no tienen esas capacidades de manipulación hacia sus progenitores. Nuestros hijos son nuestras crías indefensas que no tiene las capacidades de atenderse por si mismos, que necesitan desarrollarse a través del cariño y la seguridad de sus padres y especialmente de la madre. Los seres queridos amados, son y serán los seres confiados y seguros en los años venideros. Cuando una madre toma en brazos le da el mensaje de satisfacer sus necesidades emocionales de sentirse acurrucado, acompañado y seguro en los brazos de su madre. Se nos ha enseñado durante siglos a menospreciar las necesidades emocionales. Nadie puede dar lo que no tiene. Nadie pide lo que no necesita. No podemos querer criar hijos concientes, amorosos sino llenamos y cumplimos con sus necesidades en primera instancia.

Referente a la importancia de llevar a los niños en brazos o portearlos (llevar al bebé en un portabebé) es un tema que voy a dejar para otra ocasión, porque da para largo. Se los debo!

La culpa

¿Se han fijado que en estas últimas décadas se ha generado una especie de neblina hacia el sentimiento de culpabilidad?.

Me ha llamado la atención este tema cuando se ha habla de la maternidad(paternidad), pero que en realidad se puede extrapolar hacia cualquier ámbito de la vida y del desarrollo humano.

Me llegó el concepto cuando se entra en discusión de que no hay que vanagloriarse mucho de que uno le dio leche materna a su hijo, para no sentir culpable a aquella madre que no pudo. Sin embargo, el no hacer sentir a alguien por algo que no pudo hacer o no pudo acceder, realmente no ayuda, más bien todo lo contrario. Sólo justifica y le da una falsa impresión de que todo está bien. No elimina la realidad, y por lo tanto no se hace nada por mejorar y menos aún evitar que se repita los mismos errores en el futuro con uno y con otros. El no hablar de los errores propios o de otros y las respectivas culpas, es sólo meter la basura bajo la alfombrar y es ahí donde se crean los mitos y las especulaciones.

Hablemos las cosas como son, hablemos con nosotros mismos y con otros de nuestras culpas, errar es humano y es normal. Nadie es perfecto. Reconocer nuestras debilidades no nos hace más débiles sino todo lo contrario. Te da el poder y la fortaleza del auto-conomiento y de las auto-limitaciones y con ello, podemos buscar caminos, herramientas y ayuda..en síntesis nos sirve para crecer y ser mejores.

Si quisiera hacer una lista de mis culpas, les aseguro que sería bien larga, a lo mejor más larga que la suya. Aquí algunas muestras:

Nunca a puse atención ni aprendí en las clases de piano que mi mamá me obligaba a tomar cuando era niña. Ahora me gustaría saber para enseñarle a  mi hija que sí quiere. Podría decir que tocar piano es terrible de aburrido, ridículo, anticuado… pero eso sería sólo mitos para justificar mis culpas. ¿Qué puedo hacer? Buscar clases para  mi niña si es que quiere y por supuesto alguien que sea entretenido y motivador.

Otro..mi hija nació por cesárea. Mi culpa fue que  no fui preventiva, leí información equivocada, creí lo que me estaban diciendo sin cuestionar…resultado..no le pude brindar a mi bella hija la entrada al mundo que ella se merecía. Podría mentirme y decir que sí fue necesaria, que la salvaron, que al fin y al cabo está sana y salva. Lamentablemente, esas justificaciones también servirían para seguirle faltando el respeto a mi hija y eso sería errar sobre lo errado. Que pude hacer y que voy a hacer al respecto. Primero, no repetir mis errores pasados. Busqué y le dí una llegada al mundo tranquila y amorosa a mi segundo hijo, del cual su hermana fue testigo. Segundo, le hablé y la seguiré hablando con mi verdad a mi hija, le pedí y pediré disculpas. Tres, estaré aquí con mis oídos y mi corazón listo para cuando ella venga a contarme de sus culpas.

Ejemplos hay muchos y son parte de la vida, yo seguiré trabajando con mis culpas, un día a la vez.

El menosprecio a lo emocional.

No hablo y no pienso mucho acerca de mi madre porque nuestra relación está congelada desde hace ya muchos años. Ella fue una “buena” madre que lucho con todas sus fuerzas físicas e intelectuales para darnos lo que ella consideraba lo mejor. Lamentablemente, su centro fue el nutrir el cuerpo físico de sus hijos que hemos sido sobreviviente como ella lo fue, así mismo como mi abuela. En síntesis estamos vivos gracias a ella y por eso le voy a estar por siempre agradecida. Sin embargo, guardo muchos resentimientos de los cuales entiendo y a veces no comprendo. Sé que ella es víctima de la pobreza, la lucha de la clase obrera intelectual de la época de mi abuelo,  el llegar a ser profesional en tiempos en que las mujeres estaban llegando a ocupar espacios en la educación, política, plano laboral, y tener que tener familia, tener hijos, etc..En plena época de grandes conflictos sociales, exilio, hambre, pobreza y tratar de parecer gente en medio de tanto caos.

 Pero así y todo ella fue víctima principalmente de su madre y sospecho que mi abuela victima de las generaciones anteriores. La supervivencia era tan vívida que no había espacio para nada más. Las emociones no era importantes, no había tiempo ni energía para ello. Cualquier dejo emocional era atacado al unísono con violencia y despreciado.

Ante semejantes circunstancias, por supuesto que me trato de poner en los zapatos de mi madre. Me imagino que ella debe haber sufrido mucho y hasta el día de hoy  debe estar cargando con sus carencia. Yo no soy quien para juzgarla, mi corazón  tiene  compasión y también rábia. Si, rabia con la sociedad, el mundo, la historia, nosotras mismas las mujeres por mirar en menosprecio las emociones.

Si en las mujeres en mi familia como en muchas otras hubieran sido cobijadas, comprendidas, hubieran sido infinitamente más felices. Hubieran podido hacer más con eso poco que tenían. Ejemplos tengo muchos… de muestra un botón…mi madre pasó hambre y no comía comidas que consideraban de pobre para que no los confundieran como tales. Me pregunto donde está toda esa gente a la que me abuela trataba de aparentar. No fue justo para ella, por supuesto que sufrió mucho al sentirse impotente de no poder brindar los alimentos que ella quería para sus hijos, pero,realmente que ¿es más importante lo que los otros dirán o nosotros mismos?.

Ahora pasando a estas épocas más felices. Veo (y me ví ) a madres omitiendo sus instintos por lo que pensarán los otros. Ejemplo de estos tiempos, un niño de un año le pide teta en público a su madre, la madre le dice que no y en los siguientes meses empieza el destete porque terceros lo consideran que el niño ya esta grande para tanta niñería.

No podemos tomar buenas decisiones, ni priorizar sino nos miramos hacia adentro. Este auto-conocimiento es una proceso continuo y al principio doloroso. Uno abre puerta a habitaciones que han estado cerradas  y llena de polvo por mucho tiempo, pero es necesario para nuestro crecimiento, para poder ser mejores personas, para poder ser mejores padres y por ende, también mejores hijos.

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