La anormalidad

Entiéndase, salirse o estar fuera de la norma.

Más o menos así podría calificar muchas cosas que vivimos, que hacemos y que somos al fin y al cabo. No me asusta el termino para nada. Digamos que nos hemos reconocido en nuestro estado normal como “diferentes, extraños, poco comunes, alternativos, medios hippies, medios happies..o lo que sea”..

Hace algún tiempo, mi amiga muy querida “C” me preguntó que desde cuando había empezado a tener toda esta revolución de ideas. Yo creo que como muchas cosas, son procesos casi invisibles, que tienen un punto en que se desencadenan. En mi caso, creo que fue cuando empecé a vivir la  maternidad con mi hija.  Le contaba a mi amiga “C” que de repente las cosas me empezaron a sonar diferente, y le puse el ejemplo de lavamanos.  Donde había ocasiones en que notaba que se utilizaba la lógica de realizar un producto en este caso un lavamanos, pero los fabricantes lo diseñaba bajo la lógica del bienestar del plomero y no del usuario. Bajo esta lógica  los lavamanos, tendría las cañerías(plomería) a la altura del tronco, por  lo tanto  el lavamanos en cuestión, estaría patas para arriba, haciendo imposible para el usuario lavarse las  manos, sin quedar mojado entero y con una gran poza. Todo para que el plomero no pasase trabajo, ni le doliera en las contadas ocasiones en que tuviera que venir a repararlo. Pensaba en la queja de mi suegra que es de estatura mediana a baja y la primera vez que vino a visitarnos, recién se percató que los lavamanos y lavaplatos en Chile son para personas mucho más baja. Pensé,¿ por qué a nadie en todos estos años se les había ocurrido subirlos unos cuantos centímetros?. ¿Por qué no están diseñados pensando en el usuario?. Después me contaba mi marido que es de gran estatura, usaba poner una silla, abrir las puertas debajo del lavaplatos para colocar las rodillas y poder lavar los platos. Después me contó que cuando estaban construyendo la casa de sus papás, le tocó “pelear” con el plomero para que subiera una buena cantidad de centímetros la ducha.  El plomero no le calzaba la razón de que el agua  de la ducha normal le llegaba a mi marido un poco más arriba de la cintura.

Así podría seguir con ejemplos y ejemplo. Si se pone a mirar alrededor, le aseguro que se va a encontrar con infinitos ejemplos en la vida cotidiana.

Nos tocó en otra ocasión, que mi hija de pegó en la cabeza y la llevamos a emergencia en el Hospital a modo de precaución. Ella había vomitado en recepción cuando estábamos entregando los datos. Una vez que nos estaban atendiendo le iban a dar y una inyección para el vómito. Mi marido preguntó cual era la razón, nadie le pudo contestara elocuentemente. El pensó que el vómito es un síntoma, una señal que envía el cuerpo y bloqueamos la señal entonces es más difícil  leer lo que realmente le estaba pasando a nuestra niña. Menos mal, fue sólo un susto, pero agradecí enormemente que mi marido se cuestionara.

A estas alturas tratamos de hacer el ejercicio de preguntamos el ¿ Por Qué?. Es increible como cuando uno se cuestiona las cosas que vivimos día a día, el rompecabeza de la vida toman formas ante no imaginadas y por supuesto la normalidad se esfuma.

Anuncios

4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. MaGiA
    Sep 03, 2011 @ 20:09:06

    se esfuma la normalidad… y comienza la creatividad 😉
    Abrazos curiosos!

    Responder

  2. carola
    Sep 07, 2011 @ 02:47:20

    hola,me llamo carola ,me da mucho gusto saber que hay personas en esta busqueda , de ser mas concientes, de seguir al corazon y no a la masa,soy madre de dos niñas y comencé hace poco la educacion en el hogar con la metodologia waldorf ,te deseo todo el animo y la perceverancia para educar a tu hija,suerte¡¡

    Responder

    • aprendiendoaser
      Sep 07, 2011 @ 14:28:19

      Hola Carola,
      Gusto conocerte virtualmente.Te felicito por tu familia de Educar desde Casa. Gracias por los buenos deseos. Nosotros estuvimos muy cerca en nuetsro camino con la Educación Waldorf, de los cuales mantenemos algunas pinceladas dentro de nuestra vida cotidiana y justamente hoy en nuestro grupo de Homeschoolers empezamos una Cooperatica de Educacíon de Inspiración Waldorf. La gracia de la Educación desde casa es que podemos adaptarla y amordarla a gusto y de acuerod a las caracteristicas propias de cada familia.

      Responder

  3. vilma
    Sep 11, 2011 @ 15:16:27

    Porque será tan anormal cuestionarnos, es una de las preguntas que mas me resuenan. Porque el cuestionarnos nos anima a buscar respuestas. Respuestas propias, internas. No se en españa, pero en Argentina no existe en las escuelas la materia filosofía. Y el ir tragando sin masticar es una caracteristica muy propia de nuestra educación en general. Y de nuestra cultura moderna. Es que si procesamos, es lógico que a cada uno le vayan cerrando algunas cosas y otras no y entonces ese proceso incite a una mínima( o máxima) rebeldía,a buscar una solucion alternativa…a cambiar algo, no?
    Y en la crianza, cuando uno permite a los hijos los cuestionamientos, tiene que aprender a hablar con argumentos, a defender una postura fundamentándola, y los hijo aprenden a hacer lo mismo. Cuestión: vivimos cuestionandos, escuchamos muchas “quejas con argumentos que las sostienen” y nos sorprenden dejándonos con la boca abierta, pero petrificados je! 😉 ! Que tema los hijos que no tragan sin masticar eh?!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: